Imagen de los disertantes

Ministros iberoamericanos debatieron sobre impacto de la pandemia en los sistemas educativos

Oficina de OEI Uruguay . 09/10/2020
Tamaño del texto + -

La Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y Fundación Santillana realizaron el encuentro virtual “Políticas educativas para la escuela que viene: decidir en la incertidumbre”, que contó con la exposición de cinco Ministros de Educación de Iberoamérica. Las autoridades realizaron un repaso a las principales dificultades provocadas por la emergencia sanitaria, y a las estrategias desplegadas para contrarrestar los estragos de la pandemia en la educación.

Miguel Barrero, Director de Fundación Santillana (España) destacó la posibilidad de incorporar opiniones de los decisores de las políticas públicas, y su experiencia reciente acerca del impacto de la pandemia en los sistemas educativos.

Por su parte, Mariano Jabonero, Secretario General de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), afirmó la importancia del debate y el intercambio de propuestas y soluciones. “Desde que empezó la pandemia hemos podido construir una relación directa y casi cotidiana de intercambio de información con los ministros. Esta pandemia constituye la peor catástrofe generacional para la educación, y la mayor crisis económica desde la gran recesión de 1929”, valoró.

El Ministro de Educación y Cultura de Uruguay, Pablo da Silveira, destacó que en el momento en que se desató la emergencia sanitaria en nuestro país, ya existía un trabajo de más de una década en el desarrollo de las nuevas tecnologías, “tenía muy buenas tasas de conectividad -que cubría casi todo el territorio nacional- y contaba con plataformas tecnológicas probadas y desarrolladas. Esto resultó extremadamente importante”.

Da Silveira destacó la rapidez de actuación, que hizo que se decretara la suspensión de la presencialidad de las clases en todos los niveles el día siguiente a que se contabilizaran los primeros casos de COVID-19 en el país. “A partir de este momento se apostó a un uso intensivo de esos instrumentos”.

El Ministro señaló que si bien las aulas uruguayas contaban con computadoras, existía una subutilización, ya que tan solo un 11% de los estudiantes realizaban tareas en la plataforma prevista para esta función. Una vez decretada la suspensión de las clases presenciales, “lo que ocurrió fue una verdadera explosión de la demanda que subió al 90%, con lo cual en muy poco tiempo esa plataforma tecnológica pasó a jugar un papel protagónico”.

Por otra parte, destacó que nuestro país fue pionero en autorizar el regreso a las aulas. El 22 de abril comenzó el proceso de retorno de los alumnos a las escuelas, que se fundó en los principios de gradualidad, diferenciación geográfica, prioridad de acuerdo a los grados de vulnerabilidad de los niños y voluntariedad. Para finales de junio, se había concretado el regreso a la presencialidad en todos los niveles.

“El retorno nunca significó volver al 100% de la presencialidad, a fin de poder cumplir con el protocolo sanitario. El modelo puro de educación a distancia duró poco tiempo y viramos a un modelo híbrido, donde parte es presencial y parte a distancia”, amplió.

El Ministro valoró que la tecnología es una condición indispensable, no solo para responder ante las emergencias, sino también para atender a las nuevas modalidades de funcionamiento de los sistemas educativos, que no serán los mismos después de la pandemia. No obstante, indicó que la tecnología por sí sola no es suficiente.

En este sentido, matizó que la enseñanza a distancia a través de dispositivos reproduce y, en algunos casos, aumenta las inequidades del mundo presencial. “Quienes más tiempo hicieron uso de la tecnología y completaron más tareas, fueron quienes pertenecen a los sectores más fuertes desde un punto de vista económico. Y los que menos hicieron uso de estos refuerzos tecnológicos, fueron quienes en el mundo real tienen peores tasas de aprendizaje, los sectores económica y socialmente más vulnerables”.

Actualmente, Uruguay anunció el regreso a la obligatoriedad en la presencialidad, previsto para el próximo 13 de octubre.

 

Nuevas brechas

El Ministro de Educación de Perú, Carlos Martín Benavides, recordó que previo a la pandemia, su país ya cargaba con una crisis en los aprendizajes, sobre todo en los contextos rurales. “Nuestra preocupación era que se sumara una nueva brecha, la del acceso a la tecnología. En ese momento priorizamos mover todas las estructuras del Ministerio de Educación para poder llevar el servicio educativo a los estudiantes de educación pública”.

El Ministro indicó que en Perú 6 de cada 10 hogares no cuentan con conexión a Internet, cifra que en el medio rural desciende a prácticamente cero.

“La otra preocupación fue la de plantear qué enseñaríamos, qué priorizaríamos en medio de la emergencia pública, no cargar al estudiante con muchas actividades educativas, anteponer las competencias ciudadanas, y además se nos presentaba la oportunidad de ensayar algo que buscábamos hacer, que es que los estudiantes aprendan de su propia experiencia”, relató.

Por su parte, el Viceministro de Educación de El Salvador, Ricardo Cardona, informó que en su país frente al avance del COVID-19, privilegiaron el contacto directo de los docentes con los estudiantes a partir de todos los medios tecnológicos posibles.

También resaltó la importancia del componente multi modal. “No nos costó tanto acomodarnos al tema de la digitalización, pero sí impulsamos la televisión, la radio y la impresión de guías para los estudiantes que no tenían contacto con otras formas de comunicación”.

También desplegaron una estrategia para recuperar a los alumnos desvinculados del sistema educativo, a partir de la participación de asistentes técnico pedagógicos, “que se dedicaron a identificar a quienes habían quedado fuera de la comunicación”.

Otro de los aspectos que el Viceministro destacó, es el haber garantizado en primer lugar la salud de los estudiantes y su estabilidad socioemocional, a través del apoyo brindado por las consejerías socioemocionales. “En tercer lugar apostamos a la continuidad educativa, a través de la capacitación de los docentes en el uso de Google Classroom”.

 

Desafíos en tiempos de COVID

El Ministro de Educación de Portugal, Tiago Brandão Rodrigues, hizo énfasis en la importancia del trabajo de las familias, alumnos, y de los equipos en los centros educativos, a fin de lograr minimizar el impacto de la emergencia sanitaria en los aprendizajes.

“Existió un enorme esfuerzo de adaptación para que los centros educativos cumplan con los protocolos sanitarios, y un trabajo meticuloso con las autoridades de la salud”, afirmó.

La Ministra de Educación de Colombia, María Victoria Angulo, realizó un recorrido por las diferentes preocupaciones y acciones que fueron tomando desde el inicio de la pandemia.

Dotar de tecnología y conectividad, dar continuidad al sistema de alimentación escolar y apoyar económicamente a las familias más vulnerables para evitar la desvinculación educativa, fueron los principales desafíos a los que se enfrentó este gobierno.

En cuanto al retorno a las aulas, indicó que fue necesario atravesar un complejo proceso de discusión con maestros, directivos y familias, a fin de ganar confianza y unanimidad en el regreso.

En la actualidad, se plantean abatir la deserción y atacar las brechas de aprendizaje, evaluando la afectación emocional de los niños y sus familias.

“Esta crisis puso en evidencia la necesidad de dar pasos acelerados en relación a la tecnología a todo nivel y ha resignificado la presencialidad”, concluyó.