Encuentro de retornados abordó importancia de vínculos sociales y cómo cultivarlos

Los participantes del proyecto de Ventanillas Únicas de la OEI se reunieron en la Oficina de la OEI-Mercosur en Uruguay, donde reflexionaron sobre la red social personal y la importancia de los vínculos sociales en la reinserción al país de origen. En este sentido, se hizo énfasis en que es de gran importancia promover espacios donde se generen intercambios, sostén, contención y posibilidades de empatizar desde realidades comunes.

En esta oportunidad, también se valoró como una mejora de la calidad de vida, compartir tiempo con otros con realidades similares y apostar a buscar soluciones en compañía, al tiempo que se fortalece el sentido de pertenencia, que motiva a continuar con optimismo y a profundizar los vínculos.

El taller fue propuesto por las Psicólogas Andrea Romero y Paula Gauna, y contó con la participación de la Especialista de Programas de la OEI, Psicóloga Magdalena Ardans.

Como en todos los encuentros, se generó una instancia grupal en la cual los integrantes del grupo pueden entrar en confianza con personas que atraviesan similares dificultades, lo que contribuye a favorecer la adaptación a la nueva realidad, y a encarar los problemas desde otras perspectivas.

El Programa Iberoamericano Ventanillas Únicas de la OEI –financiado por la Unión Europea- está orientado al servicio integral de uruguayos e inmigrantes que retornan desde algunos países de Europa. El objetivo principal es brindar herramientas a quienes regresan a su país de origen para la reintegración, asistencia personalizada, orientación vocacional, y el seguimiento en el mediano y largo plazo, con el fin de lograr una reinserción exitosa en nuestro país.

En la actualidad, Montevideo cuenta con una oficina destinada al servicio integral e integrado de uruguayos que retornan. El proyecto brinda ayuda además en Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Paraguay.

Síndrome del doble desarraigo

Aprovechamos esta noticia para compartir un muy lindo y reflexivo artículo de la Psicóloga Andrea Romero, con el que se sentirán muy identificados todos los que han dejado su hogar alguna vez.

Desarraigo, implica un proceso en la trama del ''tiempo psíquico'' que trae aparejada una discontinuidad en la vida de la persona.

Desarraigo es ''extraer de raíz'' y conlleva un duelo por lo perdido.

Entender el duelo como proceso y no como lugar, como tiempo de elaboraciones, de recomposiciones, de reconstrucciones.

En las personas migrantes, este duelo muestra características parciales, transitorias, no hay pérdida definitiva, es múltiple, existe la sensación de perder muchas cosas a la vez y de modo ambivalente, se vive entre dos lugares.

Pérdidas, separaciones, tristeza, dolor, readaptación de la propia identidad y de la personalidad.

Trabajar el duelo permite enfrentar nuevas realidades, generar nuevas esperanzas, replantear un proyecto de vida, crear nuevas relaciones, transformarse, y recomponer al sujeto escindido que vive entre dos lugares y dos tiempos.

J. Bowlby (1983), plantea cuatro fases en la etapa del duelo. En la primera, se presenta la negación, la persona no acepta la realidad del cambio o la niega. En la segunda fase, aparece la resistencia, añoranza, inquietud física y pensamientos sobre aquello que se ha dejado. La persona se queja y protesta frente a la adaptación y sus dificultades.

Una tercera fase consiste en la aceptación, que es cuando comienza un tiempo de integración al entorno. Y finalmente se experimenta una cuarta fase, donde la restitución y reconciliación afectiva trae como resurgimiento, la alegría y la reconstrucción real de un proyecto de vida.

El doble desarraigo es un movimiento que conlleva la vivencia de no pertenecer al país de residencia y tampoco conectar con el país que se deja.

Aparece la añoranza ''entre fronteras'', añorando muchas veces lo perdido y en otros casos devaluando para evitar el dolor de no tenerlo.

Es preciso TIEMPO, que posibilite asumir las pérdidas, soledades, sentimientos de desesperanza y fracaso, miedos… asumiendo una realidad distinta.

Es importante, no aislarse y generar ''redes de apoyo'', donde identificarse con la situación que se vive.

Tiempo de adaptación, de acomodación, de transformación, donde se produzca un movimiento productivo y dinámico posible, intentando estar en el presente.

Tiempo de búsquedas y creación de nuevos proyectos… nos convocan a seguir andando.

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