Luces para Aprender continúa iluminando las escuelas de Latinoamérica

Directores de algunas oficinas latinoamericanas de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) expusieron los avances y retos a los que se enfrenta cada uno de los países para garantizar que todos los niños, niñas y docentes tengan acceso a los mismos derechos, a través del Programa Luces para Aprender, en el marco del Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación, que se desarrolló del 12 al 14 de noviembre del 2014, en Buenos Aires, Argentina.

El acto, que se efectuó en la Facultad de Derecho, contó con la presencia del Secretario General de la OEI, Álvaro Marchesi; el Director de OEI El Salvador, Ricardo Cardona; la Directora de OEI Nicaragua, Carmen Largaespada; el Director de OEI Paraguay, Luis Scasso; el Director de OEI Perú, José Antonio Hernández de Toro; y el Director de OEI Uruguay, Ignacio Hernaiz.

Marchesi se refirió al mediometraje realizado en Perú por el director español Javier Fesser, “Bienvenidos”, proyectado durante la apertura del Congreso. “Bienvenidos narra de forma poética las reacciones, imágenes y fantasías de dos hermanos cuando vislumbran que va a llegar Internet a sus escuelas y que toda la información va a estar colgada en la nube, pero en la nube del cielo, de donde caerá toda la información”, resumió el Secretario.

“El objetivo de Luces para Aprender es llevar electricidad a través de paneles solares y conectividad a las 60.000 escuelas latinoamericanas que no tienen electricidad. La película de Fesser tiene el sentido de sensibilizar a la opinión pública acerca de la situación de miles de millones de alumnos que no tienen energía y se mantienen por tanto en el siglo XIX”, indicó Marchesi.

La falta de electricidad en las escuelas latinoamericanas varía según el país. México y Perú son los países con más carencias, el primero tiene 18.000 escuelas sin energía eléctrica, mientras que Perú tiene 14.000. En tanto, Uruguay es el primer país que dotó de electricidad y de conectividad a la totalidad de sus escuelas.

El Director de OEI Perú, José Antonio Hernández de Toro se refirió principalmente a la película “Bienvenidos” durante su presentación. “14.000 escuelas que están en zonas altas y en zonas de sierra no tienen electricidad en Perú. El desafío de hacer todo ese trabajo involucrando a ministerios y empresas privadas, luego queda empequeñecido en lo que es la película, porque consigue transmitir con tanta ternura y a la vez tanta profundidad la transformación que significa para todos esos niños y niñas el que internet llegue a sus escuelas, que no solo les abre una ventana al mundo sino que también le permite al mundo saber que ellos existen”, reflexionó.

Mejorar el aprendizaje

La Directora de OEI Nicaragua, Carmen Largaespada, expuso un estado de situación del país en cuanto a las prestaciones que ofrece el programa Luces para Aprender. La Directora informó que en la actualidad más del 60% de las escuelas rurales de Nicaragua no tienen electricidad. “Son escuelas pequeñas, pero hablamos de más de medio millón de estudiantes. Además se encuentran en muy malas condiciones edilicias, de difícil acceso y en las que tampoco hay agua potable”.

“Los desafíos para nosotros, más allá de la instalación de los paneles solares, tienen que ver con el mejoramiento del aprendizaje de los alumnos en las escuelas rurales. El equipamiento y la formación de los docentes y líderes comunitarios en el uso de las tics y de los sistemas fotovoltaicos se convierte en un medio, ya que el principal problema es la calidad de la educación”, opinó.

El Director de OEI El Salvador, Ricardo Cardona destacó positivamente el factor humano del programa Luces para Aprender, así como la integración social y comunitaria que se desarrolla en la relación familiar alrededor del proyecto. Además, agregó que constituye “una verdadera transformación porque les abre posibilidades y oportunidades”.

En cuanto a la realidad de El Salvador, indicó que a pesar de tratarse de un país muy pequeño y que carece de lugares inaccesibles, existe una preocupante marginalidad que puede atribuirse a razones económicas, históricas, familiares o de la ubicación en el contexto social.

Aumento de la retención escolar

Por su parte, el Director de OEI Paraguay, Luis Scasso, informó que en Paraguay las únicas escuelas que no tienen luz eléctrica son las indígenas: 163 en total.

Para Scasso es fundamental incentivar las iniciativas que mejoran la vida de las poblaciones alejadas de las ciudades y que comenzaron a promoverse a partir de Luces. “Incorporamos el componente de huerta escolar, porque estas comunidades tenían una dieta muy pobre, básicamente a base de carne y mandioca. No consumían verduras”.

Otro de los beneficios que se brindó a los escolares fue la entrega de luces portátiles, a base de leds, difíciles de romper y recargables, que los niños llevan a sus casas luego de la clase. Esto les permite tener luz en su hogar para compartir con la familia o hacer los deberes.

Cabe destacar que luego de ponerse en marcha Luces para Aprender en Paraguay, se advirtió un incremento de la retención escolar y de la matrícula en las escuelas.

“Luces para Aprender fue pensado inicialmente como un proyecto pedagógico y de justicia social, de llevar energía eléctrica a las escuelas, pero se convirtió en una iniciativa comunitaria, donde la escuela se volvió un centro y un espacio para la comunidad”, señaló.

Ampliación de derechos

El Director de OEI Uruguay, Ignacio Hernaiz, definió a Luces como “un programa de ampliación de derechos y de confirmación de un rumbo desde la perspectiva de los derechos humanos. En esas escuelas no existía la posibilidad de que el docente utilizara un instrumento como la ceibalita, ya que no tenía cómo cargarlas”.

Hernaiz explicó que las 82 escuelas que carecían de energía se encuentran muy alejadas y con caminos de difícil acceso y se preguntó, “Si todas las niñas y niños tienen los mismos derechos, ¿por qué no les había llegado la luz eléctrica, la conectividad y el potencial de poder comunicarse con el resto del mundo a través de internet?”.

También se refirió al desarrollo comunitario que el programa impulsa, como las huertas escolares. “La otra cara tiene que ver con la imagen de la familia y de la comunidad que se acerca a la escuela a ver una película o la televisión, del derecho al acceso a la cultura. A veces contaban que no podían terminar de ver una película porque no tenían cómo cargar las ceibalitas o un reproductor de DVD”.

“La buena noticia es que desde hace tres semanas todas las escuelas del Uruguay tienen luz eléctrica, conectividad y docentes y alumnos que pueden disfrutar de un centro educativo con mayor calidad”, informó.

Hernaiz destacó la instancia del Congreso: “Hasta ahora hemos recargado las pilas, no a través de los paneles solares sino a través de Skármeta, de la película Bienvenidos, de la fuerza de Estrella Morente y creo que en cada una de estas reflexiones seguimos trabajando para estar mejor preparados”.

 

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