Luces para Aprender amplió los derechos de 82 escuelas rurales del Uruguay

Desde esta semana, todas las escuelas del Uruguay cuentan con luz eléctrica y conectividad, al completarse el proyecto Luces para Aprender Uruguay, promovido por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), la Fundación Elecnor y la Administración de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE), con el apoyo de la ANEP, el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y el Plan Ceibal.

Previo al comienzo del acto del proyecto Luces para Aprender Uruguay, realizado en la Escuela N° 37 de Paso de las Carretas, departamento de Tacuarembó, padres, madres, familiares, maestras y alumnos de las escuelas vecinas N° 35, 52 y 87, comenzaron a acercarse al centro educativo, donde se celebró que las 82 escuelas rurales que aún no habían sido dotadas de electricidad, ya cuentan en la actualidad con luz y conectividad, gracias a la utilización de energía fotovoltaica.

La Escuela N° 37 atiende en la actualidad a tres alumnos, dos niñas y un niño, que aprenden a diario con la Maestra Directora Viviana Suárez. Para ella, esta celebración condensa la importancia del “uso de la energía renovable, por todo lo que implica, principalmente por el cuidado del medio ambiente, permitiendo que la luz y la electricidad lleguen al medio rural”.  

Viviana afirmó que la educación es un derecho inalienable y, como tal, este debe llegar a todos los alumnos del país. “A través de este proyecto se igualan los derechos de los alumnos que asisten a las escuelas rurales, permitiendo el acceso a una educación de calidad, a la cultura y al uso de las tecnologías, Internet y otros artefactos eléctricos importantes en la vida cotidiana”.

Durante el acto, los escolares cantaron el Himno a la Escuela Rural que en sus dos primeras estrofas dice: “Entre trigales dorados / entre un monte y un maizal / rodeada de luz y trinos, está mi escuela rural / El murmullo del trabajo / con las risas y el cantar, todo el día sube al cielo / que la escuela es colmenar”.

Energía en todas las escuelas

El Subsecretario del Ministerio de Educación y Cultura, Maestro Óscar Gómez valoró lo que sucede cuando “hacemos el ejercicio de colocar un puntito en el mapa de Uruguay donde aparece una escuela, un liceo o una UTU y vemos cómo queda dibujado el mapa. No hay lugar en el país donde la educación pública no se acerque”.
 
Gómez recordó cuando en el año 2005, desde el CEIP, él y Florit, analizaron cuánto faltaba para poder ofrecer un servicio igualitario en las 1.106 escuelas de todo el país. “Encontrábamos que la luz eléctrica y el agua potable eran dos tickets moderadores de la democracia. En algunas escuelas rurales eran casi bienes suntuarios”, indicó.

Por último, declaró sentirse emocionado a nivel personal por este logro. “Yo nací en una escuela rural. Mi primera cuna probablemente haya sido un banco de Varela junto a otro banco de Varela. Sé lo que es alumbrarse con lámparas, sé lo que es la tecnología del farol a mantilla, y recuerdo cuando veíamos televisión a blanco y negro con un vecino que tenía un motor a diesel: ¡se nos despertaba un mundo nuevo! Todos soñamos y peleamos por estos sueños. Quería vivir este momento formidable de que la escuela rural celebre hoy este 100% de conectividad con energía eléctrica”.

 

Mejora de las oportunidades

El Presidente del Consejo Directivo Central (CODICEN) de la ANEP, Profesor Wilson Netto, expresó que en este acto se festejó “que universalizamos el acceso a la energía y a la electricidad en la globalidad de los sectores rurales”. Y se preguntó: “¿Es un día común en el que celebramos que 1.106 escuelas rurales hayan complementado un elemento básico y fundamental para mejorar la dignidad de la vida y las oportunidades de aprendizaje y comunicación de nuestros niños? Para mí no es un día común”.
Netto destacó el hecho de que la Maestra Directora le contó que, de ahora en más, podrá desarrollar nuevas propuestas desde el punto de vista pedagógico, para las que antes estaba limitada tecnológicamente.

Por último, reflexionó: “Luego de este acto nos vamos y las actividades continúan, pero aquí queda representado el Estado, la Educación Pública y el proyecto que tenemos como sociedad. Ahí quedan todos los mensajes de desafíos y el análisis de nuestras dificultades pero, fundamentalmente, el entusiasmo de saber qué queremos ser nosotros mismos”.

Invertir en el futuro

Por su parte, el Director General del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), Maestro Héctor Florit, señaló con orgullo, que Primaria, Magisterio y las escuelas públicas son el centro en el que “se depositan acuerdos y confianza. Esto representa cómo desde los organismos internacionales y desde el Estado, encuentran en la escuela pública un valor y una institución que es digna de estas confluencias”.
Florit destacó la labor que cumplen en el Interior 1.906 maestros rurales, también la de los que ya no trabajan en el sistema, pero que, a lo largo de su vida, dieron todo su esfuerzo por la educación pública y el aporte de los funcionarios no docentes que trabajan todos los días en las escuelas rurales.

“El Estado uruguayo destina cada mes del año 7 millones de dólares en hacer funcionar el sistema educativo de las escuelas rurales, lo que significa una inversión anual de 84 millones de dólares”, informó.

 

Trabajo en equipo

El Director de la Oficina de OEI-Mercosur en Uruguay y Coordinador Regional del Instituto Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos, Ignacio Hernaiz, expresó que “hoy tenemos la felicidad de haber cumplido, porque también es una buena noticia cuando se cumplen los proyectos y los programas y gracias al esfuerzo del propio sistema educativo, de Elecnor, Plan Ceibal, UTE, y de todos los que se han involucrado con el respaldo de la ANEP, el CEIP y del MEC”.

“Nuestra organización sigue comprometida en el Uruguay con la inclusión social, digital, educativa, y también, con la calidad, porque esta es el mejor tesoro que podemos transmitir en la formación docente, en el trabajo en las aulas, en la formación artística, deportiva y ciudadana, para que el día de mañana nuestros gurises protagonicen el fortalecimiento de la vida democrática”, reflexionó.

Más educación, menos cárceles

Hernaiz indicó que desde la OEI, Unicef y la Unesco “en Uruguay y en los países hermanos de la región, tratamos de aportar reflexiones sobre los temas en debate. Por eso decimos que es mejor que haya más escuelas y menos cárceles, más libros, computadoras y talleres de arte y más conectividad e intercambio, entre los docentes y los gurises. Y es menos importante poner el énfasis en otras estrategias, como puede ser en este momento de discusión, la baja de la edad de imputabilidad penal”.

“Los organismos internacionales que trabajamos por la educación tenemos una adhesión por quienes comprenden nuestra posición que es decirle No a la baja, porque en la región, en Latinoamérica y en Iberoamérica, defendemos más educación, más cultura, más desarrollo comunitario y no poner el énfasis en estrategias que lleven las penas de los adultos a los menores. Nuestros niños, niñas y adolescentes son quienes tienen que tener cada día más opciones de participar, de diálogo, creación y en ese camino no hará falta que restrinjamos o incrementemos cuestiones que tengan que ver con los límites de las penas para el sistema judicial y penal”.

 

Energía sustentable

El Presidente de UTE, Ingeniero Gonzalo Casaravilla, recordó los comienzos de esta iniciativa en el 2009, cuando firmaron un convenio con Primaria, “comprometiéndonos a electrificar el 100% de las escuelas del país. Comenzó a ejecutarse en el 2010, electrificándose 140 escuelas del modo tradicional. Es la mejor inversión que hizo el Uruguay”. Luego vendrían las 82 escuelas que completaron la última etapa.
“Hoy es un día muy especial. Estamos llegando al 100% de las escuelas. En realidad cuando OEI y Elecnor eligieron Uruguay no lo hicieron por casualidad, sino porque aquí se trabaja en equipo: todos juntos tratando de lograr un objetivo”, indicó.

El Patrono de la Fundación Elecnor, Ignacio Rey-Baltar, afirmó que “este hito tan importante de que Uruguay sea el primer país de Latinoamérica con todas sus escuelas conectadas y con electricidad, lo hemos vivido en Elecnor de una forma muy intensa. Hemos ido viendo cómo cada escuela se iba conectando, y haber alcanzado los objetivos, lo que nos tiene encantados. Trabajaremos durante un año más en el mantenimiento para que todo funcione fenomenalmente”.

Además, informó que este proyecto fue declarado de interés por la política española de cooperación internacional para el desarrollo por el Ministerio de Relaciones Exteriores y también el premio al Ciudadano de Oro otorgado por el Centro Latinoamericano de Desarrollo (CELADE).

Luces para Aprender

Luces para Aprender supone un importante logro para el país, ya que se equiparan todos los derechos de los alumnos que asisten a las escuelas rurales, permitiendo el acceso a la cultura, a una educación de calidad y a espacios amigables donde aprender con luz eléctrica e Internet a efectos de poder utilizar las ceibalitas y otros artefactos eléctricos de importancia en la vida cotidiana.

Se trata de una iniciativa a cargo de la OEI, la Fundación Elecnor, la UTE, la ANEP, el MEC y el Plan Ceibal, que en concordancia con los objetivos trazados, dotó de energía eléctrica y de conectividad a 82 escuelas rurales que no poseían la suficiente capacidad energética por hallarse a más de 5 kilómetros de las redes de tendido eléctrico.
Este proyecto tiene como objetivo general contribuir al mejoramiento de la calidad de la educación, y a la optimización de los procesos de aprendizaje y comunicación, a través del desarrollo de cinco componentes, tales como la provisión de energías alternativas, la conectividad, la formación docente, el desarrollo comunitario y la sostenibilidad.

Fotos: UTE - OEI




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