Las preguntas de Arquímides: un libro que apunta a democratizar las matemáticas

La necesidad de pensar, preguntarse, debatir y construir razonamiento científico es la clave propositiva de “Las preguntas de Arquímedes”, el libro didáctico que apuesta a la democratización del conocimiento matemático, y que fue presentado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el Consejo Directivo Central (CODICEN) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

El acto de lanzamiento de “Las preguntas de Arquímides”, que se realizó en el salón de actos de la Torre Ejecutiva, contó con la participación del Presidente del CODICEN, Profesor Wilson Netto; el Consejero del CODICEN, Profesor Néstor Pereira; el Ministro de Educación y Cultura, Doctor Ricardo Ehrlich; el Subsecretario del MEC, Maestro Óscar Gómez; el Director de Educación del MEC, Maestro Luis Garibaldi; los autores Profesores Mario Dalcín y Mónica Olave; y por el Director de la Oficina de OEI-Mercosur en Uruguay, Magíster Ignacio Hernaiz, quien ofició como presentador del libro.

El Presidente del CODICEN, Profesor Wilson Netto, expresó que este trabajo constituye un símbolo de la pasión que se necesita para ejercer la docencia y reconoció la labor fuera del aula que en ocasiones pasa inadvertida. “En el trabajo de estos autores lo que veo hoy, es el resumen de tantas horas, de tanta entrega y de tanta gente, a lo largo de tanto tiempo, atrás de la pasión de esta profesión que llamamos docencia y que la gran mayoría de nuestros colegas y maestros desarrollan cotidianamente”, afirmó.

El jerarca valoró que “este trabajo es un símbolo de respeto personal que claramente sostengo sobre la tarea docente y sobre esos tiempos y espacios, que no están contabilizados y que muestran la pasión, interés y compromiso de los que participamos en la educación y, fundamentalmente, en la Educación Pública”.

Por su parte, el Director de Educación del MEC, Maestro Luis Garibaldi, recordó que este libro se enmarca en las políticas que el Ministerio impulsa en materia de reunir las producciones y posibilidades que tienen las personas y hacerlas públicas, ampliando el acceso al conocimiento al conjunto de la ciudadanía.

En este sentido, reflexionó que “de la misma manera que existe una política de democratización del conocimiento científico, hay una política de la cultura, que no es exclusivamente un lugar de selectos o de un tipo de producción, sino que es necesario que la producción humana de calidad llegue a todo el mundo”.

Por último, felicitó a la ANEP, ya que logró que “una premiación del MEC del ámbito de la Literatura se transforme en un texto accesible a todos. Probablemente sin el aporte y definición de la ANEP, este libro no hubiera llegado a todos. Se trata de una nueva forma de trabajo compartido entre dos instituciones que formamos parte del Sistema Nacional de Educación Pública y que tenemos un objetivo común, que es democratizar el conocimiento, logrando que más personas accedan al mismo a través de distintos medios”.

Actitud científica

El Director de la Oficina OEI-Mercosur en Uruguay, Magíster Ignacio Hernaiz, quien profundizó en la temática del libro, afirmó que uno de los valores de este material pedagógico está relacionado con la capacidad de preguntarse desde el vínculo con la actitud científica.

Hernaiz indicó que el libro tiene un nivel de didáctica y de sentido pedagógico “excelente”. También valoró que se trata de un material de difusión masiva, que permite ser leído tanto por “jóvenes de un centro comunitario, abuelos, estudiantes de cualquier otra materia, y docentes de otras disciplinas, entre otros, porque tiene un sentido central con un valor explicativo muy alto”.

Además, dijo que “Las preguntas de Arquímides” es un libro accesible que permite “preguntarse, desarrollar la curiosidad y que expone planteos de Arquímides, que están fantásticamente elegidos y explicados”.

Por último, apoyó la idea de formar desde la educación a ciudadanos libres y participativos, lo que “tiene que ver con este planteo metodológico y, en última instancia epistemológico, donde hay una base de teoría del conocimiento y una base de abordaje de la educación que tiene fundamentos que uno puede interpretar como una concepción de la educación progresista e innovadora. Este libro se enmarca en una perspectiva epistemológica de las ciencias con un reflejo inmediatamente útil y didáctico para nuestros alumnos y jóvenes”, concluyó.

Las preguntas de Arquímides

El propósito de este trabajo, que ganó el primer premio en el concurso del MEC en la categoría Investigación y Difusión Científica y fue editado por el CODICEN, es enseñar a los estudiantes de todos los niveles educativos a formularse preguntas, plantearse problemas y resolverlos.

En ese contexto, se parte de las interrogantes que se formuló el matemático, físico, ingeniero, inventor y astrónomo griego Arquímedes (Siracusa - 287 a.C- 212 a.C), hace ya 2.300 años.

Como por entonces el conocimiento científico era sumamente acotado, el planteo consiste en formularse nuevas interpelaciones con un sesgo bastante más contemporáneo, a partir de las preocupaciones originarias del célebre matemático.

 

El trabajo insumió a ambos docentes dos años de investigación, estudio y análisis y otros seis meses de armado y ejecución, antes de ser presentado en el concurso convocado por el MEC.

El tiraje inicial de este volumen, que llegará a los docentes de todos los subsistemas de la ANEP y a estudiantes de profesorado y magisterio, es de 1.000 ejemplares.

La Profesora Mónica Olave, que es coautora del libro, explicó que, sin bien la referencia es Arquímedes, las preguntas que se formulan en este caso están adecuadas a la realidad del presente y a los conocimientos contemporáneos.

Precisó que en la obra se plantean las preguntas como hipótesis de trabajo para que los alumnos piensen y razonen, antes de conocer las respuestas del propio matemático.

“La idea es llegar a todos los docentes de todos los niveles, a los efectos que estos promuevan actividades con sus estudiantes, en una materia que está en el candelero, a raíz de los resultados de las pruebas Pisa”, reflexionó la educadora.

Olave consideró muy importante que “los chicos se sientan matemáticos, sean capaces de formularse preguntas, de responderlas y de argumentar”.

Según explicitó, esta también es una forma de “aportar a la convivencia democrática, compartiendo conocimientos y respetando los argumentos del otro”.

Para la autora, aunque la Matemática es una ciencia exacta, a partir de otras propuestas, hay espacio para el debate. “Hay más de 3.000 años de conocimientos acumulados que permiten esa posibilidad”, aclaró.

Partiendo de la premisa de que formularse preguntas es la base del desarrollo científico, el desafío es formar estudiantes inquietos, que ulteriormente puedan transformarse en ciudadanos con sentido y talante crítico.

Mónica Olave reflexionó que una de las claves es superar definitivamente el sentimiento de frustración que suele experimentar el alumno cuando no puede resolver un problema y aplicar los nuevos conocimientos y las estrategias de razonamiento a la vida cotidiana.

Fotos: Presidencia de la República

 

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